¡¡¡...cómo águilas!!!
Por lo general sucede que los adolescentes y jóvenes, quienes están en proceso de crecimiento, viven constantes conflictos de independencia, quieren tomar sus propias decisiones, algunas de estas acertadas, otras en realidad, no tanto. Se sienten ahogados, porque siempre se les está diciendo cómo deben hacer las cosas, que desde su particular punto de vista, creen saber hacerlas. Tal situación provoca cansancio y ahora rápidamente se autoimponen la enfermedad más actual: depresión. La biblia habla en el libro del profeta ISAÍAS 40:30-31 que: "los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen...", entonces, no es algo nuevo esto del conflicto y cansancio de los jóvenes, las generaciones anteriores también lo vivieron. Sucede que el joven, en su deseo de realizarse, de cumplir sus sueños, comienza a tomar decisiones para las cuales aun no está preparado, por ejemplo: algunos se hacen padres, otros se quieren ir de la casa, no quieren el control de los padres, se rebelan a las costumbres y lo que es peor, a Dios. Entonces, se produce una separación con sus padres, con las autoridades y por supuesto con Dios. Ahora, Dios está interesado en ayudarte, dice en el mismo capítulo y versículos ya mencionados: "los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas..." Esta frase nos da a entender que con nuestras decisiones nos hemos adelantado a Dios, hemos dejado a Dios a un lado en estas decisiones, y hemos emprendido un camino solos, sin Él y obviamente la resultante de esto, por lo general, ha sido cansancio, frustración y ahora también depresión. Ahora Él nos está diciendo "espérame"; el versículo no dice los que esperan en Jehová, sino que: "los que esperan a Jehová", es decir, no es un asunto de fe, es un asunto de paciencia, de parar y esperar que Él llegue a mí de nuevo. Si has emprendido tu camino solo, si estás cansado, si no te ha resultado como querías, entonces espera a Jehová y comienza de nuevo, con nuevas fuerzas COMO LAS ÁGUILAS y con Él.
Con amor, Claudio.



